La primavera estalla en Cieza con la floración, un espectáculo para los sentidos, donde los árboles frutales, especialmente melocotoneros, bañan de color el paisaje huertano, mientras la atmósfera destila aromas a frutas, a flores, a naturaleza viva.
Belleza natural y tradición agrícola convierten el paisaje primaveral de Cieza en un reclamo turístico sin parangón y en el escenario de multitud de actividades culturales y deportivas para todos los públicos.